Ainara Elbusto, una “fixie” entre las primeras

Antonio Pardo//

La ciclista navarra (Zurukuain, 23 años) revalidó el 10 de octubre el título de campeona del Red Hook Criterium, en Milán. El torneo, con pruebas en otros lugares como Brooklyn, Londres o Barcelona, reúne a  participantes de la modalidad “fixie” (bicicletas de piñón fijo), de diferentes puntos del mundo. Contar con un buen fondo físico y poseer una técnica depurada en el manejo de la bicicleta son clave para conseguir la victoria en estos circuitos urbanos, según la propia vencedora.

Ainara, concentrada en los instantes previos a la competición cosmopolita. Cc: RAW Cycling Mag.

Ainara, concentrada en los instantes previos a la competición cosmopolita. Cc: RAW Cycling Mag.

 “La carrera comenzó con muchos ataques y se continuó rodando muy rápido. Aun así, veía que el resto de favoritas se estaban reservando para el sprint final y eso me produjo un cierto temor. Hasta que no crucé la línea de meta, no creí que iba a ganar. Fue en ese momento cuando me vinieron muchas cosas a la cabeza”, narra Ainara Elbusto, en los días posteriores a su victoria en el Red Hook Criterium (RHC), cuya última prueba se disputó en el barrio milanés de Bovisa. La emoción en este tipo de competiciones, que se desarrollan en circuitos urbanos, alcanza los niveles más altos y se prolonga hasta el final, como describe la propia ganadora.

El RHC es una competición ajena a la Unión Ciclista Internacional (UCI) y está auspiciado por una conocida marca de videojuegos, Rockstar Games. El organizador de esta carrera, David Trimble, cuenta que la prueba nació en 2008 en las calles del barrio de Red Hook (Brooklyn) –de ahí viene su nombre-, como una fiesta de cumpleaños por parte de sus amigos. Desde entonces, el acontecimiento no ha parado de crecer y ha traspasado fronteras.

Este campeonato se diferencia de los critériums ordinarios que se realizan en las diferentes ciudades por el tipo de bicicleta utilizada. Se trata de una “fixie” sin frenos, es decir, una montura semejante a la que se usa en los velódromos, aunque sin rueda lenticular. Esta variación acrecienta la dificultad de la prueba. Ainara desvela el secreto para dominar este tipo de carreras: “Se necesita tener bastante técnica de pista, fondo físico, explosividad y, por supuesto, no ser miedoso”.

En comparación con el resto de competiciones, Ainara asegura que “el trato de la organización es muy bueno y que se piensa mucho más en el corredor”.  Además, el gen competitivo no es tan alto. “Aquí lo principal es pasarlo bien y después, si puedes ganar, mejor”, valora.

También el ambiente cosmopolita hace del Red Hook Criterium una carrera especial.  Las principales pruebas trascurren por los núcleos urbanos de ciudades emblemáticas como Brooklyn (Nueva York), Londres, Barcelona y Milán. El horario nocturno en el que se disputan añade un punto más de dificultad a un espectáculo con un frenesí sobresaliente; las series finales de hombres y féminas, que corren por separado, apenas duran más de veinte minutos y, en ellas, no queda tiempo para tomarse un respiro.

En cuanto comienza la carrera, Ainara impone su dominio por las calles del barrio de Bovisa, en Milán. Cc: Cristiano Ray.

En cuanto comienza la carrera, Ainara impone su dominio por las calles del barrio de Bovisa, en Milán. Cc: Cristiano Ray.

Pero la vida ciclista de Ainara Elbusto no termina en esta competición. Las modalidades de ciclismo en pista y en ruta completan el calendario de su temporada. “Esta temporada, he dejado un poco de lado el velódromo y me he centrado en la ruta. Mi objetivo es progresar en este tipo de carreras y llegar al ciclismo profesional. Me he dado cuenta de que puedo conseguirlo”, comparte con tono seguro.

El salto más ansiado

Mientras aguarda el ascenso al pelotón profesional, las llamadas de la selección española a la puerta de Ainara Elbusto no cesan. Esta temporada, el entrenador nacional de la modalidad en ruta, Ramón González Arrieta, la reclutó para dos pruebas de enjundia en el calendario profesional de las féminas como la Bira y el Tour de Bretagne. Anteriormente, ya había competido con el combinado español en el campeonato europeo en pista.

La experiencia, “ilusionante” en palabras de la protagonista, es el reconocimiento a sus resultados y también un premio al sacrificio constante. “Durante la temporada, suelo entrenar todos los días, especialmente por la mañana, cuando la carga de trabajo es mayor”, cuenta Ainara. La corredora es consciente de todo lo que ha dejado atrás en beneficio del ciclismo: “No tengo ningún problema en renunciar a salir por ahí para seguir creciendo. El ciclismo es un deporte más exigente que otros y te exige hacer estos esfuerzos si quieres dar todo tu rendimiento. Además, no solo me sirve para mejorar como ciclista, sino también como persona”.

Además, el Bizkaia-Durango, de la primera división femenina, le dio la oportunidad de competir enfundada en su maillot durante la primera edición de la Madrid Challenge, la carrera femenina que sirvió de prologo a la última etapa de la Vuelta Ciclista a España. “Durante estas pruebas, me he dado cuenta de que puedo estar delante y responder a los ataques. Antes miraba al resto de las ciclistas con cierto miedo por ser mayores que yo, pero ahora he ganado mucha seguridad y eso me va a beneficiar en las próximas competiciones”, sentencia la ciclista navarra, que se define como “una gran bajadora” por sus capacidades técnicas.

Pese a pasar casi la mitad del día encima de  una bicicleta, Ainara tiene los pies en el suelo y sabe lo complicado que es el reto de alcanzar el profesionalismo y vivir de ello. Por eso, dedica también parte de su tiempo a formarse en la profesión de masajista. “Soy consciente de que la profesión de ciclista no me permite vivir toda la vida y, por eso, aprovecho para formarme en diferentes cursos de masajes y tener una salida en el futuro”, explica.

Luz entre las sombras

El primer cajón del podio ya tiene su nombre en el RHC, tras ganar tres de las cuatro pruebas de esta edición. Cc: Paolo Villasan.

El primer cajón del podio ya tiene su nombre en el RHC, tras ganar tres de las cuatro pruebas de esta edición. Cc: Paolo Villasan.

Victorias como la de Ainara Elbusto en el RHC sirven para arrojar un poco de luz entre las sombras donde se encuentra instalado el ciclismo femenino en España. Ainara reconoce que hay mucho que mejorar respecto a los chicos. Aun así, valora la labor de la Federación Española en el impulso de la Copa de España. “Se han recuperado algunas pruebas que habían desaparecido y en la actualidad, se ha llegado a las ocho”, cuenta Ainara, sabedora de la necesidad de salir fuera a competir para seguir creciendo. “Aunque ruedes muy bien en las pruebas nacionales, en el extranjero siempre te cuesta más, porque hay más nivel”, concluye.

Con la temporada ciclista a punto de echar el cierre, Ainara se ha bajado de la bicicleta por un mes. “Ahora toca desconectar del mundo del ciclismo, porque es algo que también necesito como persona”, cuenta la navarra. Sin embargo, su descanso difícilmente consiga borrar, aunque sea por poco tiempo, las dos ruedas de su mente. La deportista navarra ya piensa en las carreras del 2016. “En el mes de enero, competiré en alguna prueba de ruta y espero completar la Copa de España y el Trofeo Euskaldun”, avanza la corredora, que seguirá en las filas del Reyno de Navarra-Conor WRC.

De momento, la posibilidad de llegar al pelotón profesional está en el aire, aunque lo que nadie podrá quitarle será su segundo título de campeona en la modalidad de “fixie”, un tipo de ciclismo, o estilo de vida según defienden algunos, que nació en San Francisco (EE.UU.) hace bastantes décadas y que se ha extendido entre los ciclistas urbanitas del resto del planeta.

Pero esa es otra historia… para el próximo día.

Anuncios