#VeranoDesastroso (I). Diostuitero: una cruz de verano

Mariano Millán y Silvia Laboreo//

Día 25 del verano, hace calor, mucho calor. Seguiremos informando.

El verano, ¡ay! el verano. La tercera estación del año, esa que comienza con un solsticio y la quema de las malas vibraciones en una hoguera y que sigue durante tres meses más con la quema de las diversas partes del cuerpo en cualquier playa del Levante. El animal mitológico para los estudiantes de prácticas; cuentan las leyendas que si vives un verano relajado durante la Universidad consigues la inmortalidad.

Los que escriben estas líneas...disfrutando del verano

Los que escriben estas líneas…disfrutando del verano

La parte del año más deseada para el resto, para el trabajador común, ese que lleva esperando el momento de calzarse las chanclas, hacer las maletas y huir lejos de su oficina… las tres otras estaciones. Si hay algo en lo que coinciden casi todos los seres humanos- y mira que es difícil que coincidamos todos en algo- es en la afirmación de que el verano es la mejor estación del año.  Sinónimo de vacaciones, de jolgorio, de verbenas, de chiringuitos, de pim de pam de pim-pom fuera, del típico moquillo consecuencia del aire acondicionado y de las largas noches de verano, esas que parece que no tienen fin, en las que disfrutas de la compañía de tus amigos, de la cerveza, del buen tiempo… y de los mosquitos, porque ellos nunca te abandonarán.

Pero detrás de toda esta parafernalia, de toda esta ilusión y visión estereotipada propia del mejor anuncio de cerveza, subyace la cruda, la temible realidad. Todos hemos tenido algún verano de mierda. Verano en la ciudad, sintiéndote el protagonista de la próxima película de hecatombe zombie de Steven Spielberg. Verano en el campo, devorado por los mosquitos y participando en las fiestas de tu pueblo- sí, ese que no pisas desde los siete años-. Verano en la playa, desafiando al cáncer de piel y saboreando paella con mucha arena y poco arroz. Verano de prácticas, explotado por unos míseros euros. Veranos y veranos, todos ellos horribles. En Zerogrados  queremos recopilar algunos de ellos con la serie Mi Verano Desastroso.

Proviene de una familia desestructurada: madre virgen, padre paloma, duerme en un pesebre y vive a caballo entre Madrid y el Cielo. Esta es la carta de presentación de @DiosTuitero, que aunque crease el mundo en seis días y al séptimo descansase, y tenga casi 212K seguidores en Twitter, también sufre los veranos como el común de los mortales. Ser Dios y vivir los veranos es todo un fastidio.

@Diostuitero en verano va a la playa como todo Dios

@Diostuitero en verano va a la playa como todo Dios

Según estadísticas no oficiales, Dios ha vivido 2000 millones de veranos, nunca ha logrado bañarse en una piscina -caminar sobre las aguas es lo que tiene-, y la inmortalidad le va a proporcionar una eternidad de noticias sobre cuánto calor hace y cuánta gente se va de vacaciones todos los años. Además su divina cabeza escuchará cada día cientos de plegarias pidiendo por que acabe este insufrible calor- la mitad de las de este año provienen de Zaragoza, nueva residencia de verano de Satanás-. En Zero Grados hemos querido preguntarle a Diostuitero cuál ha sido para él su verano más desastroso.

-Buenos días @Diostuitero.

-Buenos días, que Dios te bendiga.

-Cuéntanos un trauma de verano, de esos que te marcan la infancia.

-Fue un trauma físico, y sí, fue una caída con la bici. En mi caso, como soy Dios, fue un buen hostión. Iba yo a toda velocidad de pie en la bici cuando se me salió la cadena y me di totalmente de morros contra la barra del manillar. La barra iba sin espumadera de protección, con el duro metal al aire, y dejé un trozo de uno mis dientes sobre la carretera. Desde entonces tengo uno de los paletos un poco menos paleto. Un dentista me dijo que se podía arreglar, pero decidí dejarlo así. Me gusta. De todas formas casi no se nota.

Un diente más, un diente menos...

Un diente más, un diente menos…

– Para ti cuál sería el tópico más odioso del verano, ese que se debería eliminar pero que ahí sigue año tras año. Imaginamos que siendo Dios podrías eliminarlo de un plumazo pero claro, tienes el rollo legal del libre albedrío e igual te causaba algún problema…

-Hombre, está claro. Pues un tópico que odie…el de la ola de calor. Hace cuatro años no había olas de calor. Desde que alguien soltó la expresión en un telediario y vio que hacía fortuna, cada semana tenemos una o dos. En verano hace calor, ¿no?

-En verano hace calor y en invierno mucho frío, ¡Ya podrías haber omitido esas dos estaciones durante la creación! El peor momento de todos los veranos para ti es…

– San Fermín, porque le hacen más caso a él que a mí.Diostuitero4_ZG

– Son sonados los amores de verano, pero ¿has tenido algún desamor de verano?

-Sí, mi primer amor lo fue a la vez desamor de verano. Duró menos que lo que tarda Toni Cantó en tuitear una tontería. Pero fue bonito. Luego ya conocí a la que es la mujer de mi vida y tuvimos 15 hijos.

– ¿Alguna experiencia de chiringuito de playa? De esas que se deberían olvidar.

-Una vez me confundieron con David Hasselhoff y me pidieron que les presentase a las Vigilantes de la playa. No, en serio, yo los chiringuitos los piso poco, me parecen muy horteras. Soy más de buscar una cala perdida, y si es en Baleares mucho mejor.Diostuitero3_ZG

– ¿De qué canción del verano has acabado hasta las narices?

-¡De todas! Me ponen de un humor de mil demonios. El Venao era horrible, y escuché tantas veces la Macarena que temí volverme loco. La canción del verano es una plaga realmente cruel.

-Muchas gracias Diostuitero. Y disfruta del verano…sí puedes.

-Venga, podéis ir en paz. Y no olvidéis que soy Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente. Os estaré observando, pequeños mortales.

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