Instantes. Así vivió Zero Grados el Congreso de Periodismo Digital de Huesca (Volumen I)

Berta Jiménez y Manuela Ramos//

En las siguientes líneas recogemos algunos de los momentos que, por buenos o por malos, marcaron nuestra breve pero intensa estancia en Huesca

Stand publicitario de Zero Grados en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca.

Stand publicitario de Zero Grados en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca.

Enric González

Y al final te lanzas. Llevas mucho tiempo tras esa mesa llena de camisetas y chapas. Objetos en los que subyace la ilusión por un proyecto y el sacrificio económico. Objetos aparentemente mediocres tras los que habita un proyecto vital. La necesidad de crecer y gritarle al mundo ¡AQUÍ ESTAMOS!

Pero todos, recién llegados y desubicados, pasan con indiferencia. Pronto se acerca a la mesa contigua un hombre de pelo cano y rasgos achatados. Y con la voz entrecortada le tiendes la mano, con una tarjeta de visita.

¿Co-conoce Zero Grados?

Él sonríe y muestra su interés, así que, inevitablemente la adrenalina y el optimismo te inundan. Las palabras brotan casi sin quererlo y de forma acelerada; y acabas explicándole qué es eso del periodismo narrativo y por qué es importante incentivarlo.
Se va amistoso. Y tú eufórico. Eufórico hasta que te das cuenta que acabas de explicarle a Enric González en qué consiste su trabajo, ese al que ha dedicado años y que le ha hecho establecerse como una eminencia. Y después quieres que te trague la tierra.

Ignacio Escolar

Ignacio Escolar junto a dos redactoras de Zero Grados, sujeta una de nuestras camisetas Fuente: Redacción

Ignacio Escolar junto a dos redactoras de Zero Grados, sujeta una de nuestras camisetas.

Cuando ves a Ignacio Escolar parece una persona amable, y la verdad es que lo es. Sonríe a todo el mundo, no tiene problema en hablar sobre actualidad con un “becario”, y jamás mira por encima del hombro -excepto si hablas de relojes inteligentes, en ese caso se le hincha el pecho y se le ilumina la mirada como a un niño-. La carrera de Escolar ha sido brillante y larga a pesar de su edad. Ha tratado la información, casi siempre, con ese espíritu crítico que en la inauguración reivindicó su padre y director de 20 minutos Arsenio Escolar. Cuando miras Ignacio Escolar el cerebro se dispara con más y más cuestiones, a cual más interesante, que deseas preguntarle con ansias. El Congreso de Huesca, íntimo y cercano, se torna la situación perfecta. Esta ahí a dos metros ¡Es todo tuyo!

¿Cuańtos seguidores tienes en facebook?

¿Eres feliz?

Si un día solo tienes 2 retweets ¿qué haces? ¿Lloras?

Y es que el ser humano es caprichoso. Y ya dicen: cuando consigues lo que deseas, pierdes el interés en ello.

(La realidad es que jamás nos perdonaremos esa intervención, pero ya se sabe ¡El Edén está para cometer pecados!)

Pedro J. Ramírez

Pedro J. Ramírez posa con una camiseta de Zero Grados tras comprarla.

Pedro J. Ramírez posa con una camiseta de Zero Grados tras comprarla.

Revuelo en el hall. Se masca ilusión, cada uno guarda una fantasía propia: “¿Me desbloqueará de Twitter? “¿Llevará una corbata tan brillante como la mía?” o en nuestro caso “¿Se interesará por nuestro proyecto?”. El español Pedro J. se personó al fin con su figura propia de Nosferatu, su saber estar de erudito y una amabilidad deslumbrante. Tras desbloquear de facebook a Gerardo Tecé y ser entrevistado en EsRadio -dejando constancia de que una corbata así supera hasta a la de Pedro J.-, llegó el momento de Zero Grados. Pero esa tensión superaba cualquier flirteo de bar, cualquier mentira descubierta, cualquier secreto al fin desvelado. La tensión era mayor que en el noveno capítulo de la última temporada de Breaking Bad. Y justo antes de encaminarse hacia el acceso de la ponencia, y sin agachar ni levemente la cabeza, decidió escuchar esas vocecillas que le pedían una participación.

Aunque a diferencia de El Español no hemos recaudado 11 millones de euros podemos presumir de que una de nuestras acciones, en forma de camiseta, pertenece a Pedro J.

Cristian Alarcón

La Revista Anfibia es tan popular que tiene a una media de 800 personas hablando de ella en estos momentos mientras tú estás leyendo Zero Grados. Cristian Alarcón, su director, aparte de escritor y cronista, es maestro del Nuevo Periodismo Iberoamericano. Pero esa noche solo se me ocurrió hablarle del poder absoluto de las bicicletas en Ámsterdam:

Cristian Alarcón: Mañana a las 8 a.m. vuelo a Ámsterdam para entrevistarme con un personaje que forma parte de la investigación que estoy llevando a cabo para mi nuevo libro…

-¡Uff…  Ámsterdam! Ten cuidado en esa ciudad, porque si una bici quiere entrar en tu casa, tú le abres la puerta y pasa sin llamar.

Eran las tantas de la madrugada. Espero que el lector me comprenda. Cristian Alarcón lo entendió y me despedí de él con un: “Si me querés… ¡QUÉREME TRANSA!”

Cristian Alarcon junto a María Angulo durante la cena del Congreso.

Cristian Alarcon junto a María Angulo durante la cena del Congreso.

(Aclaración: Si me querés, quereme transa es un libro que escribió Cristian Alarcón en 2012. Durante la cena se me ocurrió decir, a modo de imitación de la famosa frase de Lola Flores, “Si me querés, ¡Quéreme transa!”. La broma sigue durando a día de hoy)

@norcoreano y @Gerardotc

Dicen que la vida se mide en instantes de felicidad. Pequeñas píldoras de alegría que recogen esos momentos que siempre recordaremos. Está el día de tu boda, el nacimiento de tus hijos, su graduación y, en mi caso, el día que conocí a @norcoreano y @Gerardotc.

– ¡Muy fan vuestra! Soy ese tipo de fan que se lee todos los comentarios que deja la gente en vuestros tweets.

-Norcoreano: Eso es muy friki.

-Gerardo Tecé: Da un poco de miedo, ¿no?

Son esas pequeñas casualidades de la vida las que hacen de este mundo un lugar mágico. Tweets que de repente aparecen en tu timeline y te llenan de esperanza y de preguntas. Están en el congreso y es una locura encontrarlos pero, ¿y si hoy es el gran día?

Un segundo de conexión inmediata en la que recuerdas aquella entrevista del diario.es a tus dos ídolos tuiteros que te hizo pensar que igual eran amigos fuera de la red. Ese segundo se une a la casualidad de decirle a un ser anónimo que le vas a mencionar en Twitter por habernos comprado una chapa. Y eso se suma a pedirle la cuenta ¡y descubrir que es el mismísimo @Gerardotc que tienes en tu lista privada de Cuentas Fake! A eso lo llamo felicidad. Pero ver su cara de sorpresa al preguntarle “¡¿DONDE ESTÁ NORCOREANO?!” y que su mirada lo delate… Eso, queridos lectores, es un orgasmo.

 – ¡Ay Dios mío! Ya sé que sois anónimos pero, ¿os podríais hacer una foto conmigo? Por tenerla pegada en el corcho de mi habitación.

-Norcoreano: Eso es muy raro.

-Gerardo Tecé: …a mí me da igual que se me vea…

De pronto empiezas a ver cómo suceden esas casualidades que a ti nunca te suelen pasar. ¡Y no solo te pasan! Se hacen una foto contigo, les vendes la camiseta de la Z y hasta te vas de fiesta con ellas. Los astros se alinearon para que una de las más de medio millón de seguidores que suman Norcoreano y Gerardo Tecé en sus cuentas fake, una joven twittera anónima como yo, se cruzara en sus caminos. ¿Casualidad? No lo creo. Y, después de ver esta foto, ¿diríais que hay una redactora en Zero Grados que sigue sin bajar de las nubes? #SueñoCumplido

Continuará…

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