El misterio del vestido: White&Gold/Black&Blue is the new viral

Manuela Ramos//

Redes sociales, modas virales y nuevas formas de comunicación. Internet es solo la plataforma. El resto, está en nuestras manos.

Foto del vestido que desencadenó el debate. Fuente: Twitter

Foto del vestido que desencadenó el debate. Fuente: Twitter

Todo comienza con un clic. Un día cualquiera, una persona anónima se conecta a la red. Su nombre, no importa. Su personalidad, tampoco. Él o ella, navega por Internet y se deja llevar. El sonido del ratón le guía hasta compartir con los demás un vídeo, una frase profunda o, simplemente, la imagen de un vestido. Clic

Y pronto un trozo de tela genera un debate cromático a nivel mundial. 

El boom llegó cuando una chica publicó en Tumblr una fotografía de un vestido rogando una explicación: “Chicos por favor ayudadme ¿Es este vestido blanco y dorado o azul y negro? Mis amigos y yo no nos ponemos de acuerdo y estamos volviéndonos locos”. Pocas horas después más de 10 millones de personas, a través de las redes sociales, se hacían eco del debate.

Dos equipos enfrentados en Twitter #Blackandblue y #whiteandgold, pero un mismo desconcierto: ¿Por qué si yo lo veo azul y negro mi compañera de trabajo lo ve blanco y dorado? ¡Es la misma luz, la misma perspectiva y la misma imagen!

Muchas han sido las explicaciones publicadas en la red: depende del estado de ánimo, de la luz, de la plataforma en la que lo ves, del desarrollo de tu retina. No tenemos la certeza de cuál de estas es la razón real, solo podemos asegurar que el original es negro y azul y que posiblemente el fenómeno The Dress pase a la historia como el mayor viral hasta el momento. Pero ¿Qué es un viral exactamente?

Tres matices de los vestidos. Fuente: Twitter

Tres matices de los vestidos. Fuente: Twitter

“Las modas virales son desencadenadas por la gente que encuentra un vídeo, le parece divertido y lo comparte con miles de amigos. A partir de ahí, el efecto se descontrola”, opina Gabriel del Molino, profesor del posgrado en Community Manager en la Universidad Columbus de Zaragoza. Una de las características de las modas virales es que tienen un carácter muy efímero, por lo que los productos y las ideas que circulan por Internet son inaprensibles y pierden efectividad al cabo del tiempo.

Vestido original

Vestido original

Pocas horas después, la moda de The Dress ya estará siendo reemplazada por otra nueva tendencia. “En la web, constantemente se lanzan nuevos productos, pero muy pocos llegan a ser virales.”, reflexiona.

– ¿Unos sí, pero otros no?

– Es difícil pronosticar que un producto vaya a ser viral. A la semana aparecen unos 30 memes y, de todos ellos, muy pocos se hacen un hueco entre los trending topics (temas de moda) de la red. Son cosas que funcionan, pero no hay una receta de éxito. Si lo supiera ¡no estaría aquí dando clase!- comenta entre risas.

Gabriel del Molino enseña a sus alumnos a gestionar productos en las redes sociales y a difundirlos en la red. “Esta mañana, les contaba que las redes sociales siempre han existido. ¿Qué es una red social? Un sitio donde estás a gusto, un sitio donde compartes información, comentas tu vida, conoces gente agradable… ¡Un bar de toda la vida! Es lo mismo, solo que ese bar ahora está dentro de una pantalla”, aclara.

A día de hoy, la red social más potente es Twitter, debido a su instantaneidad, aunque el ritmo de toda la plataforma de Internet es “muy agitado”. La red social de los 140 caracteres, puede llegar a un público inimaginable en segundos, independientemente de la cantidad de seguidores que el usuario tenga. “Si lo que twitteas (emitir una información en forma de tweet) tiene la suficiente relevancia, gracia o importancia como para que alguno de tus seguidores lo vuelva a retwittear, el efecto se multiplica por mucho. Bastaría con que uno de mis seguidores tuviera 5.000 personas para que algo que yo he twitteado llegara a esos 5.000 en una sola difusión”, aclara.

Kevin Alloca es el trend manager de Youtube, vamos, que se dedica a ver vídeos. “En Youtube me dejan corretear, divertirme e intentar seguirle el ritmo a Internet”, define en su Twitter. En una conferencia para TED, Alloca explicó cuál es la receta que provoca el éxito en la web.

Cada minuto, llegan a internet cantidades inimaginables de información. Sólo un diminuto tanto por ciento se expande de forma viral o tiene millones de visitas. “Un contenido no nace siendo viral, sino que se torna viral. Solo aquellos que son realmente únicos y sorprendentes pueden crear modas”, incide.

Para Kevin Alloca, depende de tres factores: los taste-makers, la unexpected (el factor sorpresa) y las comunidades de participación de ese fenómeno.

  • Los taste-makers o creadores de tendencias, son usuarios con cierta influencia dentro del mundo de Internet que difunden a través de las redes sociales el producto que han encontrado. Por los vídeos que cuelgan en su canal en Youtube o por los contenidos que expanden a través de su cuenta en Twitter, son perfiles reconocidos dentro de la red que cuentan con el apoyo de una comunidad que les sigue y que valora sus opiniones. Estos taste-makers pueden ser personas anónimas, sin ningún tipo de fama el mundo real. Su labor consiste en ver cada uno de los contenidos colgados en Internet e intentar popularizarlos, aunque la moda viral de ese contenido no llegue a despegar hasta meses más tarde o, sencillamente, no llegue.
  • La unexpected, el factor sorpresa, es el factor de éxito más complicado de determinar. Un común denominador de entre los vídeos que se han vuelto virales en Youtube, es la capacidad de asombrar, mostrar situaciones insólitas, absurdas o innovadoras. “Unexpected, se puede definir como la capacidad de generar una Call to Action que debe gritar “¡Compárteme!”…  Hay que tener mucho talento para conseguirlo en un mundo con tanta infoxicación o sobrecarga informativa”, subraya Alloca.
  • Por último, a través de las comunidades o grupos de participación, los usuarios de Internet han tomado un papel activo dentro de la red. “Las redes sociales, permiten que formes parte del espectáculo”, asegura Kevin Alloca. La elección del “Chiquilicuatre” para la gala de Eurovisión fue ejemplo del poder de los grupos de participación en España. “Si entro en mi Facebook y hay 25 amigos que dicen que les gusta un vídeo o una imagen, pues, es lógico que la vea. Si hay un alto porcentaje de personas a las que sigues al hacer una determinada cosa, entiendes o asumes que será por algo, que puede ser interesante para ti también”, comenta Gabriel del Molino desde su perspectiva de usuario de las redes sociales.

Taste-makers, unexpected y grupos de participación, han establecido un nuevo canal de comunicación que ha revolucionado la cultura y su forma de compartirla. “En Internet hay sitio para todos y, para todo tipo de productos comunicativos. Es esa libertad, la gran ventaja de este nuevo medio de comunicación e interacción social”, razona el profesor Javier Calvo, coordinador del grado de comunicación audiovisual de la universidad San Jorge.

Todos tenemos cabida en la red, un soporte cuya libertad “está ligada a la propia esencia” de un medio incontrolable en el que es fácil sentirte dentro, online, “a gusto, sin barreras ni ataduras”. Internet es el medio de comunicación social en el que “eres partícipe del mundo virtual” que construyen sus usuarios, con libertad para crear modas, convocar manifestaciones o conseguir dinero para curar la enfermedad de una niña. Se ha convertido en una herramienta habitual: “Es un recurso más para nuestras vidas: para el ocio, el trabajo, las compras…”.

Día a día nos sorprende con la creación de nuevas páginas, redes sociales, herramientas virtuales y modas. “Disponemos de un medio nuevo que todavía está por explotar”, comenta Javier Calvo. Internet, es un medio joven, con mitad de siglo de antigüedad, “un medio reciente cuyas posibilidades e  influencias en la sociedad, aún están por ver”. En el tiempo que lleva asentado en nuestras vidas, Internet cuenta con 63 millones de páginas web y 2.000 millones de usuarios en todo el mundo, además de haber marcado una era de evolución tecnológica en los medios de comunicación.

“Por eso, no me cabe en la cabeza, ni a mí, ni a nadie, cómo se va a desarrollar Internet dentro de cuatro o cinco años. Es impensable saber lo que puede pasar, porque va a una velocidad de vértigo”, anticipa Gabriel del Molino. Y es que nadie, será capaz de imaginar el rumbo que tomará el inmenso poder virtual que vemos reflejado en la pantalla, fruto de la tecnología y del uso que le hemos dado. Clic.

Aquí os dejamos algunos de los memes más divertidos que han nacido del fenómeno de The Dress. 

Autor Manuela Ramos

Anuncios